Crear identidad entre envase y contenido.
Traducir en imágenes la peculiaridad del producto, el gusto, la composición, la historia.
La forma del envase está ligada a la emoción que se quiere generar porque el consumo hoy se configura como comunicación, participación y experiencia. El contenedor va más allá de su dimensión material para transformarse en un símbolo.
DEMO parte de estas convicciones para dar vida a propuestas originales y distintivas y gracias a sus competencias tecnológicas logra ir más allá de los esquemas y crear botellas fantasiosas, pero capaces de garantizar una alta performance.
DEMO completa su servicio estudiando en colaboración con diseñadores y gráficos una comunicación coordinada definiendo la etiqueta y la imagen publicitaria con el objetivo de alcanzar un elevado poder de sugestión y de garantizar una precisa percepción del producto por parte del consumidor y del mercado. |